Este cuento se perdió navegando en un lago de mi ciudad... una buena historia para un cuento...
AquÃ. Otro viaje espacial...
Lo llevaban preparando durante años. El primer viaje de novios al desierto. Las bodas de plata a la luna.
Por tu amor. Te llevo al cielo.
Asà el 6 de Marzo de 2046. El hombre y la mujer celebraron sus bodas de oro con un viaje al Sol.
Les acompañarÃa un violinista durante el trayecto. Las bandejas llenas de frutas exóticas y de marisco traÃdo de otra parte del mundo les esperaban en la nave espacial. En siete dÃas llegarÃan al Sol. Y ese dÃa se volverÃan a besar junto a la luz de un amanecer eterno.
El primer dÃa se quisieron. La compañÃa les habÃa permitido programarse como ellos quisieran. Asà que decidieron regular su amor del nivel 1 hasta el nivel 7, donde en ese beso, junto al Sol, todo se quemarÃa de amor.
El segundo dÃa. Bailaron a la luz de las estrellas. El violinista medio loco. Tocaba una lenta. Esperando amor el también.
La tercera noche se conocieron. Cogidos de la mano el la engatuso y ella dijo que era demasiado pronto.
A la cuarta. Las tentaciones de la carne les pudieron y se acostaron temprano. Las sabanas acabaron arrugadas, y el pudor desapareció para dejar el comienzo del calor que les acompañarÃa durante el viaje.
A la quinta, el la pidió que se casaran. Ella le sonrió y no supo decirle que no. Planearon una boda en la Tierra, cerca de amigos y de familiares. Ella llevarÃa un ramo de flores. El llevarÃa un sombrero gracioso.
A la sexta, se abrazaron por todos los recuerdos que compartÃan. Por los niños que vendrÃan y por todo lo que deseaban.
En la noche, llena de luz que precedió al séptimo dÃa, el programador de amor se rompió.
El violinista lloraba por los rincones, muerto de calor y de soledad.
La mujer no era capaz de soportarle la mirada al hombre. Y cogidos de la mano abrieron la escotilla que les permitirÃa no volver a recordar que ya no se amaban